Drácula
Drácula Toda la escena fue una complicada mezcla de comedia y tragedia. El maligno lobo que durante un dÃa y medio habÃa paralizado a Londres y habÃa hecho que todos los niños del pueblo temblaran en sus zapatos, estaba allà con mirada penitente, y estaba siendo recibido y acariciado como una especie de hijo pródigo vulpino. El viejo Bilder lo examinó por todos lados con la más tierna atención, y cuando hubo terminado el examen del penitente, dijo:
—¡Vaya, ya sabÃa que el pobre animal se iba a meter en alguna clase de lÃo! ¿No lo dije siempre? Aquà está su cabeza toda cortada y llena de vidrio quebrado. Seguramente que quiso saltar sobre algún muro u otra cosa. Es una vergüenza que se permita a la gente que ponga pedazos de botellas en la parte superior de sus paredes. Estos son los resultados. Ven conmigo, Bersicker.
Se llevó al lobo y lo encerró en una jaula con un pedazo de carne que satisfacÃa, por lo menos en lo relativo a la cantidad, las condiciones elementales de un ternero gordo, y luego se fue a hacer el informe.
Yo también me marché a hacer el informe de la única y exclusiva información que se da hoy referente a la extraña escapada del zoológico.
Del diario del doctor Seward