Drácula

Drácula

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

No pude encontrar ningún medio de entrar. Cada ventana y puerta tenía echado el cerrojo y estaba cerrada con llave, por lo que regresé desconcertado al pórtico. Al hacerlo, escuché el rápido golpeteo de las patas de un caballo que se acercaba velozmente, y que se detenía ante el portón. Unos segundos después encontré a van Helsing que corría por la avenida. Cuando me vio, alcanzó a murmurar:

—Entonces era usted quien acaba de llegar. ¿Cómo está ella? ¿Llegamos demasiado tarde? ¿No recibió usted mi telegrama?

Le respondí tan veloz y coherentemente como pude, advirtiéndole que su telegrama no lo había recibido hasta temprano por la mañana, que no había perdido ni un minuto en llegar hasta allí, y que no había podido hacer que nadie en la casa me oyera. Hizo una pausa y se levantó el sombrero, diciendo solemnemente:

—Entonces temo que hayamos llegado demasiado tarde. ¡Que se haga la voluntad de Dios! —pero luego continuó, recuperando su habitual energía—: Venga. Si no hay ninguna puerta abierta para entrar, debemos hacerla. Creo que ahora tenemos tiempo de sobra.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker