Drácula
Drácula —¿Qué te trajo aqu� —le pregunté, al estrecharnos las manos.
—Supongo que la causa es Art.
Me entregó un telegrama:
"No he tenido noticias de Seward durante tres dÃas, y estoy terriblemente ansioso. No puedo ir. Mi padre en el mismo estado. EnvÃame noticias del estado de Lucy. No tardes. HOLMWOOD ."
—Creo que he llegado apenas a tiempo. Sabes que sólo tienes que decirme qué debo hacer.
Van Helsing dio unos pasos hacia adelante y tomó su mano, mirándolo fijamente a los ojos mientras le decÃa:
—La mejor cosa que hay en este mundo cuando una mujer está en peligro, es la sangre de un hombre valiente. Usted es un hombre, y no hay duda. Bien, el diablo puede trabajar contra nosotros haciendo todos sus esfuerzos, pero Dios nos envÃa hombres cuando los necesitamos.
Una vez más tuvimos que efectuar la horrenda operación. No tengo valor para describirla nuevamente en detalle. Lucy estaba terriblemente débil, y la debilidad la habÃa afectado más que las otras veces, pues aunque bastante sangre penetró en sus venas, su cuerpo no respondió al tratamiento tan rápidamente como en otras ocasiones.