Drácula
Drácula "Mi querida Lucy:
"Me parece que han pasado siglos desde que tuve noticias de ti, o más bien desde que te escribÃ. Sé que me perdonarás por todas mis faltas cuando hayas leÃdo las noticias que te voy a dar. Bien, pues traje a mi marido de regreso en buenas condiciones; cuando llegamos a Exéter nos estaba esperando un carruaje, y en él, a pesar de tener un ataque de gota, el señor Hawkins nos llevó a su casa, donde habÃa habitaciones para nosotros, todas arregladas y cómodas, y cenamos juntos. Después de cenar, el señor Hawkins dijo:
"Queridos mÃos, quiero brindar por vuestra salud y prosperidad, y que todas las bendiciones caigan sobre vosotros dos. Os conozco desde niños, y he visto, con amor y orgullo, como crecÃais. Ahora deseo que hagáis vuestro hogar aquà conmigo. Yo no dejo tras de mà ni descendientes ni hijos; todos se han ido, y en mi testamento os instituyo herederos universales.
"Yo lloré, Lucy querida, mientras Jonathan y el anciano señor Hawkins se estrechaban las manos. Tuvimos una velada muy, muy feliz.