Drácula
Drácula "—Lo conozco perfectamente. Es usted el viejo idiota de van Helsing. DesearÃa que se fuera usted con sus estúpidas teorÃas psicológicas a otro lado. ¡Malditos sean todos los estúpidos holandeses!
"No pronunció ni una palabra más y siguió sentado, encerrado en su descontento y malhumor, exactamente como si yo no hubiera estado en la habitación en absoluto; tal era su indiferencia. Asà he perdido la oportunidad de aprender algo de ese inteligente lunático; por consiguiente, debo irme para tratar de consolarme cruzando unas cuantas palabras agradables con la dulce señora Mina. Amigo John, me alegro infinitamente de que ya no tenga ella que sufrir más, ni que preocuparse por nuestros terribles asuntos. Aunque echaremos en falta su ayuda, es mejor que asà sea."
—Estoy absolutamente de acuerdo con usted —le dije sinceramente, puesto que no querÃa que su decisión al respecto se debilitara—. La señora Harker está mejor permaneciendo fuera de todo esto. La situación está ya bastante mala para nosotros, los hombres, que nos hemos visto a veces en lugares poco agradables, pero no es un lugar apropiado para una mujer y, si hubiera continuado con este asunto, es muy posible que hubiera terminado siendo destrozada.