Drácula
Drácula —¿Cómo logró usted entrar en la casa de Piccadilly?
—Me estaba esperando también allÃ. Debió salir inmediatamente y llegar allà antes que yo, puesto que cuando llamé a la puerta, salió él mismo a abrirme y me ayudó a descargar las cajas en el vestÃbulo.
—¿Las nueve? —le pregunté.
—SÃ; llevé cinco en el primer viaje y cuatro en el segundo. Era un trabajo muy pesado, y no recuerdo muy bien cómo regresé a casa.
Lo interrumpÃ:
—¿Se quedaron las cajas en el vestÃbulo?
—SÃ; era una habitación muy amplia, y no habÃa en ella nada más.
Hice otra tentativa para saber algo más al respecto.
—¿No le dio ninguna llave?
—No tuve necesidad de ninguna llave. El anciano me abrió la puerta y volvió a cerrarla cuando me fui. No recuerdo nada de la segunda vez, pero eso se debe a la cerveza.
—¿Y no recuerda usted el número de la casa?