Drácula

Drácula

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Estamos todos juntos aquí, libremente, quizá por última vez! Ya lo sé, querido; ya sé que tú estarás siempre conmigo, hasta el fin —eso lo dijo dirigiéndose a su esposo, cuya mano, como pudimos ver, tenía apretada—. Mañana vamos a irnos, para llevar a cabo nuestra tarea, y solamente Dios puede saber lo que nos espera a cada uno de nosotros. Van a ser muy buenos conmigo al aceptar llevarme. Sé lo que todos ustedes, hombres sinceros y buenos, pueden hacer por una pobre y débil mujer, cuya alma está quizá perdida… ¡No, no, no! ¡Todavía no! Pero es algo que puede producirse tarde o temprano. Y sé que lo harán. Y deben recordar que yo no soy como ustedes. Hay un veneno en mi sangre y en mi alma, que puede destruirme; que debe destruirme, a menos que obtengamos algún alivio. Amigos míos, saben ustedes tan bien como yo que mi alma está en juego, y aun cuando sé que hay un modo en que puedo salir de esta situación, ni ustedes ni yo debemos aceptarlo.

Nos miró de manera suplicante a todos, uno por uno, comenzando y terminando con su esposo.

—¿Cuál es ese modo? —inquirió van Helsing, con voz ronca. ¿Cuál es esa solución que no debemos ni podemos aceptar?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker