Drácula
Drácula Esta mañana temprano, escuchamos, conteniendo la respiración, las respuestas que pudiera darnos durante su trance. La etapa hipnótica tardó todavÃa más en llegar que la vez anterior, y cuando se produjo, el tiempo que quedaba hasta la salida del sol era tan corto que comenzamos a desesperarnos. Van Helsing parecÃa poner toda su alma en el esfuerzo; finalmente, obedeciendo a la voluntad del profesor, la señora Harker dijo:
—Todo está oscuro. Oigo el agua al mismo nivel que yo, y ciertos roces, como de madera sobre madera.
Hizo una pausa y el sol rojizo hizo su aparición. Deberemos esperar hasta esta noche.
Por consiguiente, estamos viajando hacia Galatz muy excitados y llenos de expectación. Debemos llegar entre las dos y las tres de la mañana, pero en Bucarest tenemos ya tres horas de retraso, de modo que es imposible que lleguemos antes de que el sol se encuentre ya muy alto en el cielo. ¡Asà pues, tendremos todavÃa otros dos mensajes hipnóticos de la señora Harker! Cualquiera de ellos o ambos pueden arrojar más luz sobre lo que está sucediendo.