Drácula

Drácula

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Continúe, continúe! ¡Se lo ordeno! ¡Hable! —dijo van Helsing, en tono firme. Al mismo tiempo, la desesperación apareció en sus ojos, debido a que el sol, al salir, estaba enrojeciendo incluso el rostro pálido de la señora Harker. Esta abrió los ojos y todos nos sobresaltamos cuando dijo dulcemente y, en apariencia, con la mayor falta de interés:

—¡Oh, profesor! ¿Por qué me pide usted que haga lo que sabe que no puedo? ¡No recuerdo nada! —entonces, viendo la expresión de asombro en nuestros ojos, dijo, volviéndose de unos a otros, con una mirada confusa—: ¡Qué les he dicho? ¿Qué he hecho? No sé nada; sólo que estaba acostada aquí, medio dormida, cuando le oí decir a usted: "¡Continúe! ¡Continúe! ¡Se lo ordeno! ¡Hable!" Me pareció muy divertido oírlo a usted darme órdenes, ¡como si fuera una niña traviesa!

—¡Oh, señora Mina! —dijo van Helsing tristemente—. ¡Eso es una prueba, si es necesaria, de cómo la amo y la honro, puesto que una palabra por su bien, dicha con mayor sinceridad que nunca, puede parecer extraña debido a que está dirigida a aquella a quien me siento orgulloso de obedecer!

Se oyen silbidos; nos estamos aproximando a Galatz. Estamos llenos de ansiedad.

 


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker