El Huésped de Drácula
El HuĂ©sped de Drácula Me sentĂ© para descansar y comencĂ© a mirar a mi alrededor. Me fijĂ© en que el aire era mucho más frĂo que cuando habĂa iniciado mi camino: parecĂa rodearme un sonido susurrante, en el que se oĂa de vez en cuando, muy en lo alto, algo asĂ como un rugido apagado. MirĂ© hacia arriba y pude ver que grandes y densas nubes corrĂan rápidas por el cielo, de norte a sur, a una gran altura. Eran los signos de una tormenta que se aproximaba por algĂşn lejano estrato de aire. NotĂ© un poco de frĂo y, pensando que era por haberme sentado tras la caminata, reiniciĂ© mi paseo.