La Joya de las siete estrellas

La Joya de las siete estrellas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Por la mañana llegó el doctor Winchester y fue a ver cómo se encontraba el paciente. Luego, nos reunimos en el comedor, donde yo tomé un refrigerio que tanto podía ser desayuno como cena, pues seguidamente tenía la intención de acostarme. El señor Corbeck apareció poco después y los tres continuamos nuestra conversación en el punto en que la habíamos interrumpido la noche anterior. Comuniqué al señor Corbeck que había leído el capítulo en que se hablaba del hallazgo de la tumba y añadí que, en mi opinión, el doctor Winchester también debía leerlo. Éste aceptó la sugerencia y me pidió que se lo prestara. Esa mañana tenía que hacer un viaje en tren hasta Ipswich y aprovecharía para echarle un vistazo. Prometió devolvérmelo cuando regresara por la tarde. Fui a mi habitación a buscarlo, pero no lo encontré por ninguna parte. Recordaba muy bien que lo había dejado sobre la mesita de noche. Aquello resultaba muy extraño, pues era imposible que lo hubiera tomado un criado. Regresé al comedor y me vi obligado a explicar a mis compañeros que no conseguía dar con él.

Una vez que el doctor se hubo marchado, el señor Corbeck, que al parecer se sabía de memoria aquel libro del holandés, se quedó para hablar conmigo. Le dije que el cambio de guardia había interrumpido mi lectura en el momento en que se describía la gema. Él sonrió y dijo:


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker