La Joya de las siete estrellas

La Joya de las siete estrellas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Hasta aquella mañana las alteraciones en la personalidad de Margaret fueron poco notables. A excepción de una o dos veces, su actitud hacia mí se manifestó de manera clara. Pero ahora ocurría lo contrario. Aquel cambio era un mal presagio. Tal vez la otra entidad perteneciese a una categoría inferior. Al pensar en ello, sentí temor. En la historia de la momia, desde que Van Huyn entrara en la tumba, la lista de muertes que conocíamos, y que probablemente se habían debido a su voluntad e intervención, era asombrosa y terrible. El árabe que robó la mano separándola de su cuerpo; el jeque que quiso robar la joya de Van Huyn y en cuya garganta aparecieron las marcas rojizas de siete dedos. Cuando Trelawny procedía a llevarse el sarcófago, dos hombres murieron, y otros tres al entrar de nuevo en la tumba. También le ocurrió lo mismo al árabe que abrió el serdab secreto. Esto hacía nueve muertos, uno de ellos asesinado, sin duda, por la mano de la reina. Aparte de eso, era preciso recordar las distintas agresiones de que había sido objeto el señor Trelawny en su propia habitación, cuando Tera, ayudada por su espíritu familiar, el gato, trató de abrir la caja fuerte para sacar la joya. La precaución de sujetar la llave a una pulsera de acero tuvo, finalmente, los resultados esperados, pero estuvo a punto de costarle la vida al señor Trelawny.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker