Los poderes de la oscuridad
Los poderes de la oscuridad DRÁCULA[109]
Todo eso suena bien. Cada vez siento más curiosidad, pues no ocurre todos los días que uno pueda conocer a un noble[110] de Hungría (o de Transilvania, más bien) que vive en un viejo castillo en unas montañas remotas en el extremo del mundo civilizado y que, sin embargo, escribe cartas en un inglés inmaculado con toda la cortesía de las gentes bien educadas, al tiempo que negocia con abogados y agentes inmobiliarios la compra de una casa en el corazón de Londres[111]. Un hombre así necesariamente ha de ser extraordinario.