Los poderes de la oscuridad
Los poderes de la oscuridad El conde me había hecho llegar instrucciones detalladas sobre cómo organizar mi viaje, y en ellas me recomendaba la casa de huéspedes Corona Dorada, que considera el mejor lugar en el que alojarme en esta zona[106]. Seguí las direcciones que me había facilitado y pronto descubrí que me estaban esperando, pues nada más entrar fui recibido por una mujer de avanzada edad y rostro agradable que vestía ropas ordinarias de campesina. Se inclinó en una reverencia y me preguntó en un alemán más o menos comprensible si yo era «el caballero inglés». Respondí que sí y le dije mi nombre. Me estudió con atención y después le dijo algo a un hombre que estaba en otra habitación. El hombre apareció al punto con una carta en su mano, e inmediatamente reconocí la letra del conde, que es muy llamativa. Estaba escrita en inglés, igual que las cartas que había enviado al bufete donde trabajo, y en ella ponía lo siguiente:
¡Querido señor!
Bienvenido a los Cárpatos. Le espero con ansia. Mañana, a las siete de la tarde, la diligencia sale de Bistrita hacia Bukovina y le he reservado un pasaje en ella[107]. Mi carruaje le estará esperando en el desfiladero del Borgo para traerle a usted a casa. Espero que el viaje no le haya resultado demasiado cansado, y que disfrute de su visita a nuestro hermoso país, ya que va a quedarse aquí una temporada, para beneficio de ambos.
Y soy su amigo[108],