Los poderes de la oscuridad
Los poderes de la oscuridad Los dos médicos volvieron a examinar a Lucia y descubrieron que aún vivía. El catedrático ordenó que se le diera un baño caliente, de modo que fueron en busca de alguna de las criadas, pero todas ellas estaban profundamente dormidas y no había forma alguna de hacerlas despertar. Entonces decidieron pedir la colaboración de la esposa y la hija del jardinero, que acudieron para preparar el baño. Después de varios intentos, los médicos lograron por fin que Lucia recobrase la conciencia. Querían realizarle una nueva transfusión, pero tuvieron que hacer frente a otro dilema: ¿a quién debían extraerle la sangre? Tanto Seward como Van Helsing habían perdido ya grandes cantidades de sangre en las transfusiones anteriores.
Entonces llegó Quincey Morris, el joven americano que había pedido la mano de Lucia en matrimonio. Se había presentado allí de parte de Arthur, y en cuanto se enteró de lo sucedido se ofreció voluntario para que le extrajesen sangre.
Así, por fin lograron revivir por completo a Lucia. Su corazón y sus pulmones empezaron a funcionar de nuevo[374]. Cuando los médicos consideraron que podían dejarla un tiempo a solas, atendieron al resto de los ocupantes de la casa.