Los poderes de la oscuridad
Los poderes de la oscuridad La policía había empezado ya a buscar al asesino. Las criadas se despertaron y dijeron que se habían acostado a la hora de costumbre, y que no podían entender por qué habían dormido durante tanto tiempo. No sabían nada sobre el asesinato del ama de llaves, pero dijeron que solía ir a lo suyo y que le gustaba dar largos paseos al atardecer[375].
Los detectives sospechaban que el crimen había sido planificado y que el ama de llaves podría haberse confabulado con los culpables y haberles suministrado a las criadas algún tipo de somnífero. Tras lo cual, los criminales habrían decidido asesinar a su cómplice para que nadie pudiera revelar su identidad. Lo que resultaba más sorprendente, sin embargo, era que no hubieran robado nada. El grupo de tártaros llevaba varios días acampado en las afueras, y la policía pensó que podrían tener algo que ver con lo sucedido, en especial porque levantaron el campamento al día siguiente al crimen[376].
Los médicos examinaron detenidamente el cadáver del ama de llaves, pero solo pudieron concluir que había recibido un mordisco en la garganta.