Los poderes de la oscuridad
Los poderes de la oscuridad La mujer yacÃa en la cama como si estuviera muerta, y no abrió los ojos, pese a que parecÃa estar hablando y su voz sonaba como si brotase del techo:
—Buenas tardes, doctor. Ella está muerta ahora, pero usted debe revivirla. Haga lo que pueda[404].
Seward no pudo hallar ningún indicio de vida.
—Primero debe hipnotizarla —dijo la voz.
Después de muchos intentos de revivirla y masajear sus extremidades[405], logró devolverla a la vida, pero el proceso tuvo el mismo efecto de antes, como si estuviera perdiendo buena parte de su propia fuerza vital, como si la sangre escapase de sus venas, igual que cuando el catedrático holandés se la habÃa sacado para dársela a Lucia. Incluso llegó a tener la impresión de que era la mismÃsima Lucia quien yacÃa en el lecho.