Poemas de amor
Poemas de amor Tañido de campanas, grosero tañido de campanas: herís mi alma y asustáis en esta hora mis finos pensamientos de amor.
XIV
Estás circulando por mis venas. Y Yo te siento deslizar pausadamente. Y Apoyo los dedos en las arterias de las sienes, del cuello, de los puños, para palparte.
XV
Pongo las manos sobre mi corazón y siento que late desesperado. Y —¿Quién eres tú? Y Y me contesta: —Romper tu pecho, echar alas, agujerear las paredes, atravesar las casas, volar, loco, a través de la ciudad, encontrarle, ahuecar su pecho y juntarme al suyo.
XVI
Te hablé también alguna vez, en mis cartas, de mi mano desprendida de mi cuerpo y volando en la noche a través de la ciudad para hallarte. Y Si estabas cenando en tu casa, ¿no reparaste en la gran mariposa que, insistente, te circuía ante la mirada tranquila de tus familiares?
XVII
¿Oyes tú la vehemencia de mis palabras? Y Esto es cuando estoy lejos de él, un poco libertada. Y Pero a su lado ni hablo, ni me muevo, ni pienso, ni acaricio. Y No hago más que morir.
XVIII