La Cabaña del tÃo Tom
La Cabaña del tÃo Tom —Pues yo corrÃa tanto que no he visto nada —dijo Andy.
—Bueno, verás —dijo Sam, empezando a lavar el caballo de Haley con gran seriedad—, yo he adquirido lo que se podrÃa llamar el hábito de la oservación, Andy. Es un hábito muy importante; y te recomiendo que lo cultives, ahora que eres joven. Levántame esa pata trasera, Andy. Verás, Andy, la oservación es importantÃsima para los negros. ¿No me he dado cuenta de lo que pasaba esta mañana? ¿No me he dado cuenta de lo que querÃa el ama, aunque ella no lo dejó entrever? Eso es oservación, Andy. Creo que se puede llamar un don. Los dones son diferentes en las diferentes personas, pero cultivarlos ayuda mucho.
—Creo que si yo no te hubiese ayudado en tu oservación esta mañana, no lo hubieras visto tan claro —dijo Andy.
—Andy —dijo Sam—, eres un muchacho prometedor, no hay duda. Tengo una gran opinión de ti, Andy; y no me da ninguna vergüenza cogerte las ideas. No debemos menospreciar a nadie, Andy, porque hasta el más listo tropieza a veces. Asà que vamos a la casa ahora, Andy. Estoy seguro de que el ama nos dará algo especialmente bueno de comer esta vez.