La Cabaña del tío Tom
La Cabaña del tío Tom Así se esfumaron las últimas esperanzas de George; ya no le quedaba nada más que una vida de trabajo y monotonía, amargamente intensificada por cada gesto vejatorio y humillante que era capaz de idear el ingenio tiránico de su amo.
Una vez dijo un jurista muy humanitario: «Lo peor que se puede hacer con un hombre es ahorcarlo». Pues, no; ¡hay otro destino que es aun peor!