La Cabaña del tÃo Tom
La Cabaña del tÃo Tom —He tenido cuidado y he sido paciente, pero las cosas se están poniendo peor; ya no lo aguanta mi cuerpo; él aprovecha cada oportunidad para insultarme y atormentarme. CreÃa que podrÃa hacer bien mi trabajo y seguir tranquilamente y tener algún tiempo libre para leer y aprender fuera de las horas de trabajo; pero cuanto más ve que puedo hacer, más me carga de trabajo. Dice que aunque no digo nada, ve que tengo el diablo dentro y que él va a sacármelo; pues un dÃa de éstos saldrá de una forma que no le va a gustar nada, te lo aseguro.
—¡Vaya por Dios! ¿Qué vamos a hacer? —dijo Eliza con tristeza.