La Cabaña del tÃo Tom
La Cabaña del tÃo Tom —¡En el Norte! —dijo St., Clare, cambiando repentinamente de expresión y volviendo a usar su habitual tono despreocupado— ¡bah, los del Norte sois gente de sangre frÃa! No podéis competir con los del Sur cuando nos ponemos a despotricar sin mesura.
—SÃ, pero la cuestión es… —dijo la señorita Ophelia.