La Cabaña del tío Tom
La Cabaña del tío Tom Las ideas de la señorita Ophelia sobre la educación eran muy definidas y rígidas, como sus ideas sobre todo lo demás, y eran típicas de las que prevalecían en Nueva Inglaterra hace un siglo y que aún subsisten en zonas muy retiradas y sencillas, adonde no llega el ferrocarril. Para hacer una aproximación a su naturaleza, pocas palabras nos bastarán: enseñarles a prestar atención cuando se les hablaba; enseñarles el catecismo, a coser y a leer; y azotarles si mentían. Y aunque, por supuesto, en vista de lo que ahora se sabe sobre la educación, estas ideas se han quedado muy atrasadas, sin embargo es un hecho indisputable que nuestras abuelas educaron a unos cuantos estupendos hombres y mujeres bajo este régimen, como muchos de nosotros podemos recordar y atestiguar. En cualquier caso, la señorita Ophelia no sabía hacerlo de otra forma, por lo que puso manos a la obra para ocuparse de su pagana con toda la diligencia de la que era capaz.