La Cabaña del tÃo Tom
La Cabaña del tÃo Tom Fue el dÃa de gracia de Legree; lo llamaban los ángeles buenos; casi lo convencieron y la piedad le cogió de la mano. Su corazón se arrepintió… hubo un conflicto… pero el pecado ganó la victoria y él enfrentó toda la fuerza de su hosca naturaleza contra las creencias de su conciencia. BebÃa y juraba… se volvió más alocado y brutal que antes. Y una noche, cuando su madre, en un último intento desesperado, estaba arrodillada a sus pies, la rechazó, la dejó sin sentido en el suelo y, con fieras palabrotas, huyó a su barco. La siguiente noticia que Legree tuvo de su madre fue una noche, mientras corrÃa una juerga con unos compañeros borrachos, cuando le pusieron una nota en la mano. La abrió, y salió un mechón largo y rizado de cabello, que se le enroscó entre los dedos. La carta le informaba que su madre habÃa muerto y que, en su lecho de muerte, lo perdonó y bendijo.