La Cabaña del tío Tom
La Cabaña del tío Tom Pero, ¿qué puede hacer un individuo cualquiera? Debe decidir eso cada individuo por sí mismo. Hay una cosa que cada individuo puede hacer: puede procurar tener sentimientos buenos. Cada ser humano está rodeado por una atmósfera de influencia compasiva, y el hombre o la mujer que tiene sentimientos fuertes, sanos y justos sobre las grandes cuestiones de la humanidades un gran benefactor para la raza humana. ¡Atended, por lo tanto, a vuestros sentimientos en este asunto! ¿Están en armonía con los de Cristo o se dejan regir y pervertir por los sofismas de la política mundana?
¡Hombres y mujeres cristianos del norte, tenéis también otro poder: podéis rezar! ¿Creéis en la oración o se ha convertido en una confusa tradición apostólica? Rezáis por el pagano de otras tierras; rezad también por el pagano de casa. Y rezad por los afligidos cristianos cuya única posibilidad de superación religiosa depende del comercio y la venta y cuya adherencia a la moral cristiana es en muchos casos imposible a no ser que el cielo les haya dotado del valor y la gracia del martirio.