Vida de los doce Cesares
Vida de los doce Cesares XXII. El templo de Jano Quirino[30], que, desde la fundación de Roma hasta su época, tan sólo se había cerrado en dos ocasiones, Augusto, en un espacio de tiempo mucho menor, lo cerró tres veces, tras conseguir la paz en tierra y mar. Entró dos veces en Roma celebrando la ovación[31]: la primera, después de la batalla de Filipos, y, de nuevo, tras la guerra contra los sículos. En cuanto al triunfo curul[32], lo celebró en tres ocasiones —y con tres días de duración cada uno de ellos— por las victorias en Dalmacia, Accio y Alejandría, respectivamente.