Vida de los doce Cesares
Vida de los doce Cesares LXXXVII. Sus cartas autógrafas demuestran que en sus conversaciones familiares hacía uso con frecuencia de algunas expresiones muy curiosas, entre ellas, por ejemplo, cuando quería dar a entender que algunos deudores no pensaban pagar nunca, decía: «Pagarán en las calendas griegas[104]»; cuando aconsejaba que tenemos que aceptar el presente, sea cual sea, decía: «Nos basta con este Catón»[105]; y para expresar la rapidez necesaria para algo urgente: «Más rápidamente que lo que tarda en cocerse un espárrago». Utiliza frecuentemente en lugar de necio (stultus), bobo (baceolus); en lugar de negro (pullus), negruzco (pulleiaceus); en lugar de loco (cerritus), estúpido (vacerrosus); sentirse evaporado (vapide se habere), en lugar de encontrarse mal (male se habere); y estar flojo como una acelga (bestizare), en lugar de estar débil (languere), lo que el vulgo dice languidecer (lachanizare); utiliza igualmente simus en lugar de sumus y domos, como genitivo, en lugar de domuos. Y nunca escribe estas dos palabras de otra manera, para que nadie pueda creer que se trata de un error suyo, y no de una costumbre. Y tengo notadas en su forma de escribir dos principales peculiaridades: nunca separa las palabras, y tampoco pasa a la línea siguiente las letras sobrantes de la línea anterior, sino que las escribe debajo de la última palabra y las encierra con un círculo.