Vida de los doce Cesares
Vida de los doce Cesares Marco Cicerón, en una ocasión que acompañaba a Julio César al Capitolio, explicó casualmente a sus amigos que la noche anterior habÃa soñado que un niño de noble rostro habÃa sido descolgado del cielo con una cadena de oro, deteniéndose de pie ante las puertas del Capitolio, y que Júpiter le habÃa entregado un flagelo. Después, cuando vio repentinamente a Augusto —todavÃa un desconocido para la mayorÃa—, a quien su tÃo abuelo César habÃa hecho acudir para ofrecer sacrificios, afirmó que era el mismo niño cuya imagen se le habÃa aparecido durante el sueño.
El dÃa que Augusto vestÃa por primera vez la toga viril, se descosió su túnica laticlava por ambos costados y le cayó a los pies. Hubo quienes interpretaron que este hecho significaba, ni más ni menos, que ese ilustre estamento, simbolizado por la túnica[112], algún dÃa quedarÃa sometido a su poder.