Vida de los doce Cesares
Vida de los doce Cesares III. Tiberio César procedía de este linaje y, además, por doble ascendencia: por la paterna, de Tiberio Nerón; por la materna, de Apio Púlquer, hijos ambos de Apio Claudio el Ciego. Estuvo entroncado también con la familia de los Livios, al haber sido adoptado en ella su abuelo materno. Esta familia, aunque plebeya, floreció también con ocho cónsules, dos censores, tres honores triunfales completos, un dictador y un jefe de la caballería[13]; fue también esclarecida por conspicuos personajes y, en especial, por Salinator y los Drusos. Salinator, siendo censor, sancionó a todas las tribus por su veleidad, puesto que, a pesar de que le habían condenado a pagar una multa tras su primer consulado, le habían vuelto a nombrar cónsul y censor. Druso, después de matar en combate personal a Drauso, jefe de los enemigos, adoptó ese sobrenombre para sí mismo y sus descendientes. Se dice también que, siendo propretor, se trajo de la provincia de las Galias el oro que en otro tiempo durante el asedio del Capitolio se había entregado a los sénones, ya que no era cierto, como se decía, que lo hubiera recuperado Camilo. Su biznieto, que por su notable actuación contra los Gracos fue denominado «defensor del Senado», dejó un hijo a quien asesinó a traición el partido contrario durante un parecido altercado, mientras planeaba muchas y variadas reformas.