Vida de los doce Cesares
Vida de los doce Cesares LXXIV. En su último aniversario, vio en sueños que la estatua de Apolo Temenita[88], de gran tamaño y eximia belleza, que había hecho traer de Siracusa para colocarla en la biblioteca de su nuevo templo, le aseguraba que él ya no tendría tiempo de consagrarla. Además, pocos días antes de su muerte, la torre del faro de Capri cayó a tierra, derribada por un terremoto. En Miseno, las cenizas de las pavesas y del carbón, utilizados para la calefacción de un triclinio, después de apagadas y cuando ya estaban frías hacía tiempo, se encendieron repentinamente en la primera hora del anochecer y siguieron refulgiendo sin interrupción hasta muy entrada la noche.