Vida de los doce Cesares
Vida de los doce Cesares O me derribas tú a mí, o yo a ti[41].
Finalmente, puesto que, según él mismo afirmaba, le había suplicado e invitado espontáneamente a mantener una estrecha familiaridad, unió el Palatino[42] y el Capitolio, edificando un puente sobre el templo del divino Augusto. Más adelante, para estar más cerca de él, colocó los cimientos de su nueva mansión en el Capitolio.