Vida de los doce Cesares
Vida de los doce Cesares LII. Utilizó siempre una indumentaria, un calzado y un atuendo en general, que no era ni el tradicional romano, ni el que usaban los ciudadanos, ni era tampoco viril ni, en suma, propio de un ser humano. Con frecuencia se presentó en público vestido con casacas con capucha y mangas, bordadas y cuajadas de piedras preciosas, y adornado con collares; otras veces, con prendas de seda y vestido de mujer; iba calzado, ya con sandalias o coturnos[73], ya con botas militares o con zapatillas de mujer. Con frecuencia se exhibía con una barba dorada, sosteniendo el rayo, el tridente o el caduceo[74], distintivos divinos todos ellos, e incluso, a veces, vestido como Venus. Antes incluso de su expedición a Germania, ya se vestía a menudo con los ornamentos triunfales y a veces con la coraza de Alejandro Magno, que había sustraído de su sepulcro.