Vida de los doce Cesares

Vida de los doce Cesares

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

XXXVII. La más mínima sospecha, la más inconsistente delación, le causaban tan gran inquietud que le impulsaban a tomar grandes precauciones y a buscar venganza. Un litigante, llevándose aparte a Claudio mientras le presentaba sus respetos, le aseguró que había visto en sueños que alguien le asesinaba; poco después, como si reconociese al asesino, le señaló a su propio adversario mientras le tendía un escrito; éste, como si le hubieran sorprendido en flagrante delito, fue inmediatamente ejecutado. Del mismo modo dicen que fue eliminado Apio Silano: cuando Mesalina y Narciso se pusieron de acuerdo para acabar con él, se repartieron el trabajo: él, irrumpió antes del alba en el dormitorio de su amo fingiéndose atónito, afirmando que había soñado que Apio le atacaba; Mesalina, simulando una gran sorpresa, aseguró a Claudio que también ella tenía ese mismo sueño hacía ya varias noches. Poco después, de acuerdo con su plan, se anunció a Claudio la repentina llegada a palacio de Apio, a quien el día anterior se le había recomendado que se presentase a esa hora; Claudio, como si en verdad se hiciese realidad el sueño, ordenó llevarlo asu presencia al momento y darle muerte. Al día siguiente, no vaciló en relatar ante el Senado el desarrollo de los hechos y en agradecer a su liberto el que, incluso mientras dormía, velase por su vida.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker