Vida de los doce Cesares
Vida de los doce Cesares II. El emperador Otón nació el día 4 de las calendas de mayo, durante el consulado de Camilo Arruncio y Domicio Enobarbo[5]. Apenas entrado en la adolescencia, se mostró ya manirroto y desvergonzado hasta el extremo de que su padre llegó a azotarlo con frecuencia. Se decía también que solía callejear por las noches y acometer a cualquier transeúnte canijo o borracho que le saliera al paso y que los manteaba, arrojándolos sobre su sayo extendido. Más tarde, tras la muerte de su padre, fingió estar enamorado de una liberta de palacio, muy influyente, aunque vieja y casi decrépita, para obtener mayores beneficios mediante su intimidad. Presentado por ella a Nerón, obtuvo sin dificultad un lugar de privilegio entre los amigos del emperador por la afinidad de sus costumbres, aunque algunos afirman que también por las habituales relaciones sexuales establecidas entre ellos dos. En consecuencia, llegó a ser tan grande su influencia que, tras pactar una enorme suma como pago, no dudó en llevar ante el Senado, para que diera las gracias a sus miembros, a un ex cónsul condenado por concusión, antes incluso de obtener su plena rehabilitación.