Vida de los doce Cesares
Vida de los doce Cesares II. Educado en palacio con Británico[5], fueron instruidos ambos en las mismas disciplinas y por los mismos maestros. Cuentan que por aquellos mismos dÃas, un fisonomista, llevado a palacio por Narciso, el liberto de Claudio, para que examinara el rostro de Británico, afirmó con absoluto convencimiento que éste nunca llegarÃa a ser emperador, pero que Tito, en cambio, que estaba junto a él, lo serÃa con toda seguridad. Por lo demás, eran tan amigos, que se cree que Tito, su vecino de mesa, probó también el brebaje envenenado, que apurado por Británico le causó la muerte, y que por ello estuvo gravemente enfermo durante mucho tiempo. Más adelante, recordando todos estos sucesos, le erigió una estatua de oro en palacio y le dedicó otra, ecuestre, de marfil, que él colmó de honores y que todavÃa hoy dÃa abre la marcha del cortejo en los juegos circenses.