Vida de los doce Cesares
Vida de los doce Cesares III. Ya desde su infancia resplandecieron en él sus cualidades fÃsicas y espirituales, que fueron aumentando más y más con el paso de la edad. Era de noble porte, que reunÃa tanta autoridad como belleza y una extraordinaria fortaleza, aunque no era de alta estatura y tenÃa un vientre ligeramente pronunciado; su memoria era privilegiada y también estaba muy bien dotado para casi todas las disciplinas tanto de la guerra como de la paz. Era sumamente experto en equitación y en el uso de las armas; tenÃa, tanto en latÃn como en griego, una gran disposición y facilidad para la oratoria y para componer poemas e incluso para la improvisación. PoseÃa también aptitudes musicales, de forma que cantaba y tocaba con gusto y técnica. He averiguado, merced a diversas fuentes, que sabÃa escribir al dictado a gran velocidad, compitiendo en ello, en broma y a modo de juego, con sus amanuenses, y que solÃa también imitar cualquier letra que viera y que alardeaba a menudo de que hubiese podido ser un excelente falsificador.