Vida de los doce Cesares
Vida de los doce Cesares II. Se inició en la vida militar en Asia, compartiendo amistad y tienda con el pretor Marco Termo. Enviado por éste a Bitinia para reclutar una flota, se hospedó en el palacio de Nicomedes, sin que faltaran rumores de que había perdido su castidad a manos del rey. Dio más pábulo a este rumor el hecho de haberse dirigido de nuevo a Bitinia a los pocos días para reclamar un dinero que, según decía, se debía a un liberto, cliente suyo. Llevó a cabo con mejor fama el resto de la campaña y en la conquista de Mitilene fue galardonado por Termo con la corona cívica[4].
III. Sirvió también en Cilicia a las órdenes de Servilio Isáurico, pero por poco tiempo. Conocida, en efecto, la muerte de Sila, regresó precipitadamente a Roma, con la esperanza, además, de una nueva revuelta, promovida por Marco Lépido; pero, a pesar de ser invitado a ello con atractivas proposiciones, se abstuvo de tomar partido por Lépido, desconfiando no sólo de la capacidad de éste, sino también de la oportunidad, que había encontrado menos favorable de lo que creyera.