Cuento de un tonel
Cuento de un tonel Con mucho esfuerzo y dedicación he conducido al lector a una época de la que debe esperar que se hable de grandes mutaciones. Porque, tan pronto como nuestro culto hermano —tantas veces mencionado— hubo conseguido un cálido hogar propio que lo protegÃa, empezó a darse importancia y a experimentar manÃas de grandeza, de manera que, a menos que el gentil lector supere su ingenuidad y procure engrandecer su imaginación, me temo que en lo sucesivo le será difÃcil reconocer al protagonista de la obra cuando llegue a encontrárselo, de tanto como se ha alterado su papel, su indumentaria y sus maneras.