Cuento de un tonel
Cuento de un tonel AsÃ, al haber cumplido con mi debida deferencia y reconocimiento a una costumbre establecida por nuestros más recientes autores, la de una larga digresión no requerida y una censura universal no provocada, y al sacar a la luz, con mucho esfuerzo y destreza, mis propias excelencias y los defectos de otros hombres, con gran justicia hacia mà mismo y con franqueza hacia ellos, reanudo ahora felizmente mi relato, para infinita satisfacción tanto del lector como del autor.