Escritos subversivos
Escritos subversivos En su quinto capítulo divide las mentiras políticas en varias especies y clases, y da normas acerca de la invención, difusión y programación de los diversos tipos. Comienza con los rumores y libelli famoso concernientes a la reputación de los hombres en el poder. Los encuentra viciados por el defecto común de comprender sólo una clase: la detractora o difamatoria, cuando en realidad existen tres clases: la detractora, la sumadora y la translativa.
La sumadora da a un gran hombre una cuota de reputación mayor de la que le pertenece, con el fin de capacitarlo para servir algún buen fin o propósito. La detractora o difamatoria es una mentira que le quita a un gran hombre la reputación que justamente le pertenece, por temor a que pudiera usarla en perjuicio del público. La translativa es una mentira que transfiere el mérito de la buena acción de un hombre a otro que es en sí mismo más meritorio; o transfiere el desprestigio de una mala acción de su autor real a otra persona que es en sí misma menos meritoria. Da varios ejemplos de grandes rasgos de ingenio aplicados en los tres tipos, especialmente en el último, cuando fue necesario para el bien del público conferir el valor y la conducta de un hombre a otro, o los de muchos hombres a uno solo.