Los Viajes de Gulliver
Los Viajes de Gulliver En cuanto a cuestiones militares, se hace gala allí de que el ejército del rey consiste en ciento setenta y seis mil infantes y treinta y dos mil caballos, si es que puede llamarse ejército el formado por comerciantes en varias ciudades y por agricultores en los campos, bajo el único mando de la nobleza y de las gentes principales, que no reciben paga ni recompensa ninguna. Cierto que alcanzan bastante perfección en el ejército y observan muy buena disciplina. Pero yo no veo en ello gran mérito; porque ¿cómo podría ser de otro modo en un sitio donde cada campesino está bajo el mando del propio señor de las tierras y cada ciudadano bajo el de un hombre principal de su misma edad elegido por votación, a la manera de Venecia?
He visto muchas veces a la milicia de Lorbrulgrud salir a ejercitarse en un gran campo próximo a la ciudad, de unas veinte millas en cuadro. No eran en conjunto más de veinticinco mil infantes y seis mil caballos; pero a mí me era imposible calcular el número a causa del mucho terreno que ocupaban. Un jinete montado en un caballo de buena alzada levantaba del suelo unos noventa pies. Yo he visto a todo aquel cuerpo de caballería sacar a la voz de mando las espadas y blandirlas. La imaginación no puede concebir nada tan grande, tan sorprendente, tan asombroso. Parecía como si diez mil llamaradas de relámpagos fuesen lanzados a la vez de todo el ámbito de los cielos.