Los Viajes de Gulliver
Los Viajes de Gulliver Tuve curiosidad de saber cómo este príncipe, a cuyos dominios no puede llegarse desde ningún otro país, había podido pensar en ejércitos ni instruir a su pueblo en la práctica de la disciplina militar. Pero pronto quedé informado, tanto por conversaciones que sostuve como por las historias que leí; pues supe que por espacio de largas épocas aquel pueblo había sufrido la enfermedad a que está sujeta toda la especie humana: la lucha frecuente de la nobleza por el poder, del pueblo por la libertad y del rey por el dominio absoluto. Todo lo cual, aunque felizmente moderado por las leyes de aquel reino, había sido violado a veces por cada una de las tres partes y había provocado en una o varias ocasiones guerras civiles. A la última puso término venturoso el abuelo de este príncipe con un acomodamiento general, y la milicia, establecida entonces por común acuerdo, se ha mantenido siempre dentro de su más estricto deber.