Los Viajes de Gulliver
Los Viajes de Gulliver Expresé mi más humilde reconocimiento a aquella ilustre persona por haberse mostrado de tal modo comunicativa y le prometà que si alguna vez tenÃa la dicha de regresar a mi paÃs le harÃa la justicia de proclamarle único inventor de aquel aparato maravilloso, cuya forma y combinación le rogué que delinease en un papel, Y aparecen en la figura de esta página. Le dije que, aunque en Europa los sabios tenÃan la costumbre de robarse los inventos unos a otros, y de este modo lograban cuando menos la ventaja de que se discutiese cuál era el verdadero autor, tomarÃa yo tales precauciones, que él solo disfrutase el honor Ãntegro, sin que viniera a mermárselo ningún rival.
Fuimos luego a la escuela de idiomas, donde tres profesores celebraban consulta sobre el modo de mejorar el de su paÃs.
El primer proyecto consistÃa en hacer más corto el discurso, dejando a los polisÃlabos una sÃlaba nada más, y prescindiendo de verbos y participios; pues, en realidad, todas las cosas imaginables son nombres y nada más que nombres.