Los Viajes de Gulliver
Los Viajes de Gulliver
El autor regresa a Maldonado. -Se embarca para el reino de Luggnagg. -El autor, reducido a prisión.- La corte envía a buscarle. -Modo en que fue recibido.- La gran benevolencia del rey para sus súbditos.
Llegado el día de nuestra marcha, me despedí de Su Alteza el gobernador de Glubbdrubdrib y regresé con mis dos acompañantes a Maldonado, donde a la semana de espera hubo un barco listo para Luggnagg. Los dos caballeros y algunos más llevaron su generosidad y cortesía hasta proporcionarme algunas provisiones y despedirme a bordo. Tardamos en la travesía un mes. Nos alcanzó una violenta tempestad, y tuvimos que tomar rumbo al Oeste para encontrar el viento general, que sopla más de sesenta leguas. El 21 de abril de 1708 llegábamos a Río Clumegnig, puerto situado al sudeste de Luggnagg. Echamos el ancla a una legua de la ciudad e hicimos señas de que se acercase un práctico. En menos de media hora vinieron dos a bordo y nos llevaron por entre rocas y bajíos muy peligrosos a una concha donde podía fondear una flota a salvo y que estaba como a un largo de cable de la muralla de la ciudad.
