Los Viajes de Gulliver

Los Viajes de Gulliver

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

El caballero a quien se dirigía mi discurso, en razón a que, como ya he advertido, hablaba el idioma de Balnibarbi, me dijo, con esa especie de sonrisa que generalmente procede de piedad por la ignorancia, que tenía a grandísima ventura cualquier ocasión que me indujese a quedarme en su compañía, y me pidió licencia para explicar a la compañía lo que yo había hablado. Se la di, y hablaron buen rato en su idioma, del que yo no entendía ni sílaba, así como tampoco podía descubrir en sus rostros la impresión que mi discurso les causaba. Después de un breve silencio díjome la misma persona que sus amigos y míos -que así creyó conveniente expresarse- estaban muy satisfechos de las discretas observaciones que había hecho yo sobre la gran dicha y las grandes ventajas de la vida inmortal, y deseaban saber de manera detallada qué norma de vida me hubiese yo trazado si hubiera sido mi suerte nacer struldbrug.

Respondí que era fácil ser elocuente sobre asunto tan rico y agradable, especialmente para mí, que con frecuencia me había divertido con visiones de lo que haría si fuese rey, general o gran señor; y, por lo que hacía al caso, muchas veces había reconocido de un cabo a otro el sistema que habría de seguir para emplearme y pasar el tiempo si tuviese la seguridad de vivir eternamente.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker