Los Viajes de Gulliver
Los Viajes de Gulliver A veces la contienda entre dos prÃncipes es para decidir cuál de ellos despojará a un tercero de sus dominios, sobre los cuales ninguno de los dos exhibe derecho ninguno. A veces un prÃncipe riñe con otro por miedo de que el otro riña con él. A veces se entra en una guerra porque el enemigo es demasiado fuerte, y a veces porque es demasiado débil. A veces nuestros vecinos carecen de las cosas que tenemos nosotros o tienen las cosas de que nosotros carecemos, y contendemos hasta que ellos se llevan las nuestras o nos dan las suyas. Es causa muy justificable para una guerra el propósito de invadir un paÃs cuyos habitantes acaban de ser diezmados por el hambre, o destruÃdos por la peste, o desunidos por las banderÃas. Es justificable mover guerra a nuestro más Ãntimo aliado cuando una de sus ciudades está enclavada en punto conveniente para nosotros, o una región o territorio suyo harÃa nuestros dominios más redondos y completos. Si un prÃncipe envÃa fuerzas a una nación donde las gentes son pobres e ignorantes, puede legÃtimamente matar a la mitad de ellas y esclavizar a las restantes para civilizarlas y redimirlas de su bárbaro sistema de vida. Es muy regia, honorable y frecuente práctica cuando un prÃncipe pide la asistencia de otro para defenderse de una invasión, que el favorecedor, cuando ha expulsado a los invasores, se apodere de los dominios por su cuenta, y mate, encarcele o destierre al prÃncipe a quien fue a remediar. Los vÃnculos de sangre o matrimoniales son una frecuente causa de guerra entre prÃncipes, y cuanto más próximo es el parentesco, más firme es la disposición para reñir. Las naciones pobres están hambrientas, y las naciones ricas son orgullosas, y el orgullo y el hambre estarán en discordia siempre. Por estas razones, el oficio de soldado se considera como el más honroso de todos; pues un soldado es un yahoo asalariado para matar a sangre frÃa, en el mayor número que le sea posible, individuos de su propia especie que no le han ofendido nunca.