Los Viajes de Gulliver
Los Viajes de Gulliver Asimismo existe en Europa una clase de miserables príncipes, incapaces de hacer la guerra por su cuenta, que alquilan sus tropas a naciones más ricas por un tanto al día cada hombre; de esto guardan para sí los tres cuartos y sacan la parte mejor de su sustento. Tales son los príncipes de Alemania y otras regiones del norte de Europa.
«Lo que me has contado -dijo mi amo- sobre la cuestión de las guerras, sin duda revela muy admirablemente los efectos de esa razón que os atribuís; sin embargo, es fortuna que resulte mayor la vergüenza que el peligro, ya que la Naturaleza os ha hecho incapaces de causar gran daño. Con vuestras bocas, al nivel mismo de la cara, no podéis morderos uno a otro con resultado, a menos que os dejéis; y en cuanto a las garras de las patas delanteras y traseras, son tan cortas y blandas, que uno sólo de nuestros yahoos se llevaría por delante a una docena de los vuestros. Por lo tanto, no puedo por menos de pensar que al referirte al número de los muertos en batalla has dicho la cosa que no es.»