Los Viajes de Gulliver
Los Viajes de Gulliver Recordará el lector que cuando firmé los artÃculos en virtud de los cuales recobré la libertad, habÃa algunos que me disgustaban por demasiado serviles, y a los cuales sólo me podÃa obligar a someterme una necesidad extrema. Pero siendo ya como era un nardac del más alto rango del imperio, tales oficios se consideraron por bajo de mi dignidad, y el emperador -dicho sea en justicia- nunca jamás me los mencionó.