Los Viajes de Gulliver
Los Viajes de Gulliver Hay en este imperio algunas leyes y costumbres muy particulares; y si no fuesen tan por completo contrarias a las de mi querido país, me darían ganas de decir algo en su justificación. Sólo sería de desear que se cumpliesen. La primera de que hablaré se refiere a los espías. Todos los crímenes contra el Estado se castigan con la mayor severidad; pero si la persona acusada demuestra plenamente su inocencia en el proceso, inmediatamente se da al acusador muerte ignominiosa, y de sus bienes muebles y raíces es cuatro veces indemnizada la persona inocente, por la pérdida de tiempo, por el peligro a que estuvo expuesta, por las molestias de su prisión y por todos los gastos que haya tenido que hacer para su defensa. Si el fondo no alcanza es generosamente completado por la Corona. El emperador, asimismo, confiere al interesado alguna pública prueba de su gracia y se hace por la ciudad la proclamación de su inocencia.