La Cosecha
La Cosecha Moverse equivale a encontrarse a cada paso. Es como cantar al compás de los pies. Hermano caminante, aquel que rozó tu aliento no se contenta caminando por la ribera sino que ha desplegado, intrépido-, las velas al viento y cabalga ya sobre las crestas de las turbulentas olas.
Aquel que abre de par en par sus puertas, recibe al salir tu saludo. Y no se detiene a contar sus ganancias, ni a lamentar su miseria; sino que escucha el redoblar del latido de su corazón; puesto que, marchando, siempre va contigo, Hermano Caminante...
